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El Valle del Aragón está compuesto por 8 poblaciones:
Jaca, Castiello, Borau, Aísa, Villanúa, Canfranc, Candanchú
y Astún.
Este valle ofrece a lo largo de todo el año el maravilloso
tesoro de sus montañas, donde aún se conservan enclaves casi
vírgenes. Pinos, hayas, robles, edelweiss y arces comparten
un entorno enmarcado por roca, hielo y nieve.
Endrinas, manzanilla, fresas silvestres... son especies que
también se pueden encontrar en los bosques de esta zona del
Pirineo.
Los amantes de la micología disfrutarán con la gran
variedad de setas y hongos que aparecen después de las
lluvias.
En cada rincón de este valle se pueden apreciar gran
número de especies animales: sarrios, jabalís, zorros,
marmotas y ciervos. Destacar la presencia de alguna pareja de
quebrantahuesos.
El Valle del Aragón es la cuna del románico.
Ermitas y monumentos jalonan el Camino de Santiago, ofreciendo
al peregrino, entre otros, la Catedral de Jaca, el Monasterio
de San Juan de la Peña, la ermita de Iguacel situada en la
reserva natural de la Garcipollera y la monumental Estación
Internacional de Canfranc, ejemplar del modernismo español.
A lo largo del curso del río y paralelo a la carretera se
pueden apreciar fortificaciones del s. XVI: el Coll de
ladrones y la recientemente reformada Torreta.
Llegando a Villanúa se encuentran monumentos funerarios de la Edad de
Bronce, con sus dólmenes de las Guixas, Letranz y de Tres
Peñas. No olvidar las ya famosas Cuevas de las Guixas. |